Olvidados y sin respuesta a sus necesidades, los ancianos nuestros, sobre todo del medio rural “viven” una “realidad aparte”, su situación socio-económica muchas de las veces son una lastimosa injusticia social. Llama la atención la situación especial de los Exbraceros y el grado de desatención y desinterés por procurar una solución inmediata.
Los adultos mayores que ahora son esos viejecitos que alguna vez laboraron como trabajadores migratorios, irremediablemente cada día son menos, pero su justa demanda no ha sido atendida cabalmente.
Que hace falta para que el gobierno federal concluya un proceso que lleva más de 12 años y sigue sin cumplir el reclamo de los ancianos ex braceros. Ahora, como hace seis años, los ex braceros fincan su esperanza de solución en el próximo gobernante, que por supuesto esperan sea el licenciado Andrés Manuel López Obrador.
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