San Juan del Río, Qro. De acuerdo al cronista de la ciudad de San Juan del Río, José Velázquez Quintanar, según reseñó, la historia de este monumento, (el Puente) el cual se comenzó a construir el 9 de febrero de 19710 por el Arquitecto español Pedro de Arrieta, quien además diseñó la catedral metropolitana y quien atendiera el mandato del Virrey duque del Albuquerque, Don Francisco Fernández de la Cueva, Marqués de Cuellar, quien mandó construir este acceso.

El Río San Juan, como el Puente de la Historia, se han convertido no sólo en la base de su nombre, sino en el escudo que hoy viste la ciudad.
“El sentido auténtico de esta celebración nos hace participar en el recuerdo y conmemoración del bicentenario del inicio de la independencia y del centenario de la Revolución mexicana, porque por este puente pasaron los personajes que intervinieron y nos legaron grandes principios, da mucha satisfacción al comprobar el cuidado y cariño que la gente y las autoridades han dedicado en diferentes épocas para conservar este monumento”, señaló José Velázquez Quintanar.
Al concluir la construcción del puente el 23 enero 1711, se creó además el puente entre la ciudad de México con todo el bajío, especialmente las entidades mineras como Guanajuato, Zacatecas o San Luis Potosí.
El puente de la historia en San Juan del Río no sólo es una de las obras consideradas como de mayor importancia y utilidad en su momento, sino que hoy en día, 300 años después de su construcción sigue siendo uno de los principales accesos a esta ciudad.
Por su parte la Regidora sanjuanense, Miriam Camacho Gaspar, rescata los valores y tradiciones que han caracterizado a esta ciudad, desde su fundación como Ixtacchichimecapan en el México prehispánico, hasta la actualidad, donde tanto el Río San Juan, como el Puente de la Historia, se han convertido no sólo en la base de su nombre, sino en el escudo que hoy viste la ciudad.
“Otomís, mexicas, chichimecas y finalmente los españoles conformaron nuestra herencia, desde entonces, San Juan del Río se convierte en el paso obligado para caravanas de arrieros y carreros, que iban al poniente de la Nueva España, a realizar diligencias y actividades comerciales, resaltando que en San Juan del Río debía ser parada forzosa por ser aduana”.
Envía este texto a Twitter
Déjanos un comentario