
Esta noche me fugo hacia ti, a tus ojos que no tienen fondo.
Krisna Donaji Sánchez Ramírez
En el tumulto de la calle surge penetrante el misterio de una mirada que olvida su rostro, manos, cuello…donde el cuerpo entero se pierde en el horizonte mismo que disuelve al viento.
Por la tarde, cuando la luz nos lanza cálida y lenta a los caminos de la noche, tu mirada recorre mi piel y en el escenario de monsergas parlantes este segundo se convierte en una espiral.
El instante, las horas, los días que me obsequia tu mirada, liberan la sonrisa que te entrego.
Guardo cada parte del tiempo en tus pupilas para cuando me pierda en ellas, halle en los recuerdos el camino de vuelta a tus labios, tu nariz, tus ojos… tu verme.
Esta noche me fugo hacia ti, a tus ojos que no tienen fondo.
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