Por Rufina Benítez Estrada
Es necesario estar despiertos, en alerta máxima o nos agarrarán dormidos cuando nuestros nada honorables gobernantes y representantes del PRI y PAN decidan privatizar, vender una de las principales riquezas de nuestro país: el petróleo. De nada habrá servido el sacrificio que hicieron nuestros tatarabuelos desprendiéndose de lo poco que tenían en 1938 para poder pagar a las empresas dueñas en ese entonces de nuestro petróleo para que salieran de nuestro país y así ser México único dueño de sus energéticos.
Hay quienes dicen que nadie a hablado de privatización y efectivamente nadie se ha atrevido a usar la palabra “privatizar” pero le han llamado de otros modos mas pomposos como: “modernización”, “desincorporación”, “riesgo compartido”, “concesión”, “coinversión” y el mas reciente dicho por el presidente legal (que no legítimo) Calderón “transición energética”. Y así, podrán inventar todos los términos que quieran; finalmente, estarán privatizando es decir, vendiendo los recursos nacionales que son propiedad de todos los mexicanos.
Actualmente Petróleos Mexicanos (PEMEX), sin descontar los impuestos que el gobierno le cobra cada año, se ha convertido en la segunda empresa petrolera que genera el mayor monto de utilidades en el mundo, pues tan solo en el año 2007 el gobierno federal calderonista tuvo ingresos petroleros que ascendieron a 880 mil 459 millones de pesos (de acuerdo a la Secretaría de Hacienda) con lo que el pobre argumento en torno a la escasez de recursos en PEMEX para justificar su privatización, es una garrafal mentira (otra mas).
El Presidente Legítimo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se encuentra avocado en denunciar el crimen que pretenden perpetrar contra la Nación los panistas y priistas con la anuencia ya no muy encubierta de algunos perredistas (tristemente) ; ha visitado comunidades a todo lo ancho y largo del país para informar sobre este hecho, ha convocado a los medios de comunicación a abrir espacios donde se debata sobre la privatización del petróleo y la generación eléctrica de cara a la Nación; en resumen, es el único que trata de sacudir al país y alertarlo sobre este nuevo gran atraco que se pretende llevar a cabo próximamente.
¿Y el pueblo?, sigue enfrentado por diferencias de: religión, (católicos, protestantes, ateos, aborto, pederastia), de clase (nacos y fresas), de posición económica (rico y jodido), de ideología política (corruptos e idealistas), de cultura general (ignorancia y manipulación), entre muchas otras causas que cada vez se acentúan más.
La mayoría piensa que los jodidos son los indígenas y los campesinos, que los demás estamos lejos de la desgracia, sucede como cuando nos platican del Sida, a todos les da menos a mi, pero el robo y el saqueo se está dando en estos momentos de todas formas, en todos lados y contra todos los mexicanos. Aquel que se sienta en su nube rosa inalcanzable y lejos de los problemas nacionales tal vez no sea un mexicano pobre, pero si es un pobre mexicano irresponsable, apático y en cierta medida, hasta traidor.
Debemos salir de nuestra burbuja de aire, de nuestra esfera blindada con aire acondicionado, involucrarnos en la problemática nacional, en las cuestiones públicas, hacerle caso a ese hombre que habla, al único que llama a las cosas por su nombre, el único que enfrenta el sistema aunque algunos (es claro que no son todos) lo tachen de intransigente, hablador y violento , y así muchos tienen miedo de protestar, de alzar la voz pues no se vaya a enojar el amo, no nos vayan a excomulgar, no nos vaya a criticar el vecino, no nos vayan a ver las amistades en una manifestación, no nos vayan a correr del trabajo, no nos vayan a quitar la raquítica pensión, no nos vayan a meter a la cárcel, no nos ….. en fin.
Estamos tan preocupados por esas cosas que resultan muy simples y pequeñas comparadas con la dimensión de lo que se puede perder si continuamos dormidos. Está en juego el futuro de las próximas generaciones de mexicanos, es decir, de nuestros hijos, pues con una explotación adecuada del petróleo orientada al beneficio de los mexicanos, es una de las pocas alternativas (tal vez la única o la mas importante) de las que aun se puede echar mano para reactivar el desarrollo de nuestro país y así detener el paulatino pero constante empobrecimiento de los mexicanos.
Si el petróleo deja de pertenecernos está esperanza quedará cancelada. Así que… OJO, MUCHO, OJO.
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