
Ayúdame a tratar a mis hijos como personas de su edad, / Y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos. / Facúltame para no robarles la oportunidad. / De confiar en sí mismos, pensar, escoger o tomar decisiones.
Autor: Antonio Suárez Gómez
Ayúdame Señor a comprender a mis hijos,
A escuchar pacientemente lo que quieren decirme
Y a responderles todas sus preguntas con amabilidad.
Evítame que los interrumpa,
Que les dispute o contradiga.
Hazme cortés con ellos para que ellos sean conmigo
De igual manera. Dame el valor de confesar mis errores
Y pedirles perdón cuando comprenda que he cometido
Una falta.
Impídeme que lastime los sentimientos de mis hijos.
Prohíbeme que me ría de sus errores
O recurra a la afrenta y a la mofa como castigo.
No me permitas que induzca a mis hijos a mentir
Y a robar. Guíame hora tras hora para que confirme,
Por lo que digo y hago, que la honestidad
Es fuente de felicidad.
Modera, te ruego, la maldad en mí.
Evítame que los incomode y cuando esté malhumorado,
Ayúdame, Dios mío, a callarme.
Hazme ciego ante los pequeños errores de mis hijos
Y auxíliame a ver las cosas buenas que ellos hacen.
Ayúdame a tratar a mis hijos como personas de su edad,
Y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos.
Facúltame para no robarles la oportunidad
De confiar en sí mismos, pensar, escoger o tomar decisiones.
Oponte a que los castigue para satisfacer mi egoísmo.
Socórreme para concederles todos los deseos
Que sean razonables y apóyame para tener el valor
De negarles las comodidades que yo comprenda
Que les harán daño.
Hazme justo y ecuánime, considerado y sociable
Para con mis hijos, de tal manera, que ellos sientan
Estimación hacia mí. Hazme digno, Señor, de que sea amado
E imitado por mis hijos.
Correo electrónico: rmotmol_2@yahoo.com.mx
Envía este texto a Twitter
Déjanos un comentario